PALABRAS AJENAS "LA VIDA BREVE" JUAN CARLOS ONETTI

by - julio 14, 2018




Hola Palabritas ¿cómo están? hoy les traigo junto a Palabras ajenas una ADVERTENCIA:  Onetti es uno de mis autores preferidos (lo sé es un defecto de fábrica), por lo tanto, leerá usted muchos elogios, me faltarán adjetivos para calificar la obra de este escritor. Pero si decide hacerlo, no se arrepentirá. 

Esta es la tercera vez que releo la novela, las anteriores las había hecho en otra edición, así que fue como hacerlo por primera vez.

Esta lectura la incluyo en el desafío "Uruguayos al mundo" cuarta edición, creado por Judith del blog Zona excéntrica.



         “La vida breve”, publicada en 1950 se puede definir como una novela sobre el proceso de construcción de una novela.

La historia nos presenta a Juan María Brausen, novelista que escribe un guión de cine, mientras los planos de su vida y de la historia narrada por él se van mezclando.

Es en esta oportunidad que se gesta la mítica ciudad de “Santa María”, lugar que servirá de escenario para sus propias creaciones “…tratando de adivinar qué había sentido ella al ver de lejos, por primera vez, la ciudad; cuál había sido la impresión que le causara la plaza cuadrada, con senderos de arena y pedregullo rojizo, donde comenzaba a trazar los canteros; qué significado tenía para ella la iglesia en ruinas, rodeada de andamios, con la marca de una bala de cañón en la torre” 

Y también al personaje de Díaz Grey: “Hay un viejo, un médico, que vende morfina (…) un borroso médico de cuarenta años, habitante lacónico y desesperanzado de una pequeña ciudad colocada entre un río y una colonia de labradores suizos” 

Brausen es un publicista que vive con Gertrudis su esposa, quien se acaba de operar de cáncer de mama. La descripción que hace del cuerpo de su mujer, de cómo hará para acercarse a esa carencia, es magistral. La relación se va desdibujando y la separación es inminente, entretanto Brausen comienza a ser “otro”, a inventarse otra vida, a inmiscuirse en las vidas de otros.

Es así que imagina, supone, construye y alimenta la vida de la Queca, vecina de la habitación contigua, mediante los sonidos fragmentarios que escucha. Se acerca a ella haciéndose pasar por “Arce”, esta relación violenta e impúdica despierta en este hombre el deseo de matarla, pero Ernesto, uno de los tantos hombres que frecuentaban a la mujer se adelanta y comete el asesinato.

Brausen/Arce decide ayudarlo y ambos huyen a Santa María, el lugar creado por el protagonista en el guion de cine, donde se desenvuelve la historia del médico Díaz Grey con Elena Sala.

El plano de ficción primaria, en el que tiene lugar la historia de Brausen y Gertrudis, se mezcla con la de Arce y la Queca y se desliza hacia el segundo plano de ficción donde se fragua la historia de Díaz Grey con Elena Sala. E increíblemente divisamos a Brausen/Arce y a Ernesto contemplando en un bar un diálogo entre los personajes creados por Brausen y otros que formarán parte del mundo sanmariano en otras novelas del autor.

La prosa oscila entre el diálogo y la instrospección de Brausen, su carácter enumerativo y disgresivo acumula detalles precisos y lo mezcla con morosas reflexiones.

Brausen, se reinventa en la figura de Arce para gozar de la idea de no tener pasado y se recrea en Díaz Grey, “Pero no me interesaba el pasado del médico, su vida anterior a su llegada, el año anterior, a la ciudad de las provincias, Santa María” 

Esta novela se aleja de los parámetros de la novela clásica, la superposición de planos, la multiplicidad de relatos, la ambigüedad, el papel del lector que debe ser activo, los vaivenes temporales son una muestra clara de lo antes dicho.

Me animo a afirmar que el gran protagonista de la novela es “el acto de narrar” y como narrar es multiplicar la vida, de forma especular los personajes y sus historias se van gestando paralelamente.

El narrador, imagina, crea, reescribe ese texto único creando múltiples posibilidades. De esta manera, Brausen, demiurgo, da existencia a través de la palabra y mediante su creación huye de la realidad frustrante que lo rodea.

Los personajes que conforman las tres historias de estos dos mundos se caracterizan por el engaño, se ocultan todos detrás de una máscara, generando un clima tenso y reacciones inesperadas.

La historia narrada en el segundo plano de ficción cambia alternativamente de la primera a la tercera persona logrando, en primer lugar,  una visión “objetiva” y luego, mostrando la subjetividad del personaje evocando los posibles juegos de identificación.

Es un clásico de la literatura uruguaya, y me animaría a decir de la literatura latinoamericana, Juan Carlos Onetti ha creado un mundo exquisito al que vale la pena acercarse,  plantea un universo complejo, tejiendo trampas para mantener al lector atento, para desafiar en todo momento su inteligencia. En esta obra se inicia la saga de Santa María, escenario que dará lugar a diversas historias igualmente disfrutables y que recomiendo.

"Yo besaré los pies de aquel que comprenda que la eternidad es ahora, que él mismo es el único fin; que acepte y se empeñe en ser él mismo, solamente porque sí, en todo momento y contra todo lo que se oponga, arrastrado por la intensidad, engañado por la memoria y la fantasía. Beso sus pies, aplaudo el coraje de aquel que aceptó todas y cada una de las leyes de un juego que no fue inventado por él, que no le preguntaron si quería jugar" 

Espero que hayan disfrutado la lectura. ¿Lo leyeron? ¿Tienen ganas de hacerlo?



 Para terminar les recomiendo "Jamás leí a Onetti", es un homenaje audiovisual al escritor en que se recrea parte del legado onettiano con testimonio de su viuda Dolly, escritores como Eduardo Galeano, Antonio Muñoz Molina, Tomás de Mattos, así como las ilustraciones del artista uruguayo Tunda Prada y la música de Fernando Cabrera con la colaboración especial de Jorge Drexler.





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4 comentarios

  1. No recuerdo si alguna vez leí a Onetti, la verdad. Pero quería decirte que por alguna razón leí la reseña como si me la estuvieras contando a toda prisa por la emoción, y ta, era eso jaja

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  2. Fua, qué reseña, Lau. Casi me da vergüenza decirte que lo único que leí fue Los adioses y El pozo, pero con cosas más complejas me tranqué un poco. Quizás, de más grande, me anime.

    Un besote ♥

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  3. Voy a decir lo que se me escapó en voz alta leyendo de qué va la trama: "pero qué quilombo" XD
    Pah, Mauro le encanta a este autor y veo que a ti también, creo (CREO) que de él no he leído nada, no estoy segura si llegué a leer algo en el liceo pero me parece que no. Me intimida un poco la verdad leyendo las citas y cómo evoluciona el relato, pero me gustaría leerlo más adelante en mi vida, con otra cabeza.
    Besotes!

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  4. ¡Hola Lau!
    Qué reseña, me encantó.
    Tengo que darle la oportunidad a Onetti, espero poder tenerle un mínimo del cariño que le tenes vos jajaja.

    ¡Un abrazo y un beso!

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