Palabritas ajenas: "Cien años de soledad" de G.G.Márquez

Hola ¿cómo están? hoy quiero contarles sobre mi relectura de "Cien años de soledad" de Gabriel García Márquez

Junto a "La vida breve" de Juan Carlos Onetti (reseña aquí) esta es la novela que más veces he releído, la experiencia es nueva cada vez, ya lo dijo Ítalo Calvino: "Un clásico es un libro que nunca termina de decir lo que tiene que decir".

Aclaro que esta entrada no pretende ser un análisis, ni siquiera una reseña, simplemente quiero compartir mi experiencia lectora, al adentrarme en el mundo fantástico de Macondo.

                                 
"Muchos años después, frente al pelotón de fusilamiento, el coronel Aureliano Buendía había de recordar aquella tarde remota en que su padre lo llevó a conocer el hielo"

Este es uno de los inicios más famosos de la literatura latinoamericana y, este libro es considerado uno de los más importantes en lengua hispánica después del Quijote de la Mancha.

                            

Se dice por ahí que un día, rumbo a Acapulco con su familia, tiene una revelación, íntegra, la novela-río que viene escribiendo desde los veinte años. De golpe, sabe cómo escribirla:

"¡Encontré el tono! ¡Voy a narrar la historia con la misma cara de palo con que mi abuela me contaba sus historias fantásticas, partiendo de aquella  tarde en que el niño es llevado por su padre a conocer el hielo!"

Entre sus ahorros y la ayuda de algunos amigos logra juntar cinco mil dólares para que Mercedes, su esposa, administre la casa el tiempo que va a estar encerrado escribiendo la novela. Durante dieciocho meses, Gabo se encierra en "La cueva de la mafia", su estudio al fondo de su casa. De ocho a quince, escribe Cien años de soledad, mientras dedica las tardes a documentarse y a preparar el trabajo del día siguiente. Su manía documental lo lleva a consultar textos de alquimia, relatos de navegantes, crónicas sobre pestes medievales, manuales de venenos y antídotos, crónicas de Indias, tratados sobre las guerras civiles y armas antiguas, estudios sobre el escorbuto, además de la Enciclopedia Británica y diccionarios varios. 

"Quise dejar una constancia poética del mundo de mi infancia, que transcurrió en una casa grande, muy triste, con una hermana que comía tierra y una abuela que adivinaba el porvenir, y numerosos parientes de nombres iguales que nunca hicieron mucha distinción entre la felicidad y la demencia"

En noviembre de 1965, le escribe una carta a Luis Harss hablándole de Cien años de soledad:

"Estoy loco de felicidad. Después de cinco años de esterilidad absoluta, este libro está saliendo como un chorro, sin problemas de palabras. 

Es en cierto modo, la primera novela que empecé a escribir a los diecisiete años, pero más ampliada. No es solo la historia del coronel Aureliano Buendía, sino la historia de toda su familia, desde la fundación de Macondo (...)

Será como la base de un rompecabezas cuyas piezas he venido dando en los libros precedentes. Aquí están dadas todas las claves. Se conoce el origen y el fin de los personajes, y la historia completa, sin vacíos, de Macondo.

Aunque en esta novela las alfombras vuelan , los muertos resucitan y hay lluvias de flores, es tal vez el menos misterioso de todos mis libros, porque el autor trata de llevar al lector de la mano para que no se pierda en ningún momento ni quede ningún punto oscuro. Con este, termino el ciclo de Macondo, y cambio por completo de tema en el futuro"


Esta novela cuenta las fortunas y las desgracias padecidas por siete generaciones de la familia de los Buendía.

Ya desde el título se explicitan los dos grandes temas que desarrollará la obra: La soledad y el tiempo; por un lado el tiempo es cíclico, las historias parecen repetirse, incluso los nombres dan cuenta de esto. 

En este tiempo, el lector es testigo del éxodo de la pareja inicial, de la fundación de Macondo, los diferentes obstáculos que se le presentan a la población, tanto naturales como generados por el hombre, como las guerras o el diluvio. 

"Macondo era entonces una aldea de veinte casas de barro y cañabrava construidas a la orilla de un río de aguas diáfanas que se precipitaban por un lecho de piedras pulidas, blancas y enormes como huevos prehistóricos"

Por otro lado, un tiempo histórico, en el que Macondo pasa de ser primitivo a feudal, de colonizado a industrializado. Una empresa de frutas establece una plantación cerca del pueblo y termina masacrando a miles de trabajadores en huelga y esto es una alusión a la "Masacre de las bananeras" en 1928

La soledad es una característica de los hombres de la familia Buendía, generada por la incomunicación y la incapacidad de amar.

"No había ningún misterio en el corazón de un Buendía que fuera impenetrable para ella, porque un siglo de naipes y de experiencias le había enseñado que la historia de la familia era un engranaje de repeticiones irreparables, una rueda giratoria que hubiera seguido dando vueltas hasta la eternidad, de no haber sido por el desgaste progresivo e irremediable del eje."
                                 
Lo mágico y real se mezclan en la obra con total naturalidad, las exageraciones contribuyen al carácter mágico, los personajes viven más de docientos años, los muertos caminan por la casa, los animales se cuadruplican de repente, Remedios se eleva hacia el cielo y a nadie le sorprende, porque así ocurre en Macondo. 

"El concierto de tantos pájaros distintos llegó a ser tan aturdidor, que Úrsula se tapó los oídos con cera de abejas para no perder el sentido de la realidad"

José Arcadio Buendía fue el fundador de Macondo, aunque luego se haya perdido en los descubrimientos que traían Melquíades y los gitanos y termine alejándose de lo real, delirando, atado a un árbol. 

"Al principio, José Arcadio Buendía era una especie de patriarca juvenil, que daba instrucciones para la siembra y consejos para la crianza de niños  y animales, y colaboraba con todos, aun en el trabajo físico, para la buena marcha de la comunidad"

Úrsula, como los demás personajes femeninos de la obra, tiene los pies bien plantados en la tierra, a ella le corresponde el mundo real del cual desdeña José Arcadio. Es la que sostiene la casa, la que mantiene unida a la familia, la que vincula a Macondo con el mundo, es la matriarca típica de una familia latinoamericana, sin descanso y con un sentido práctico envidiable, saca adelante a su prole.

"La laboriosidad de Úrsula andaba a la par con la de su marido. Activa, menuda, severa, aquella mujer de nervios inquebrantables, a quien en ningún momento de su vida se la oyó cantar, parecía estar en todas partes desde el amanecer hasta muy entrada la noche, siempre perseguida por el suave susurro de sus pollerines de olán." 

Vale la pena destacar a Amaranta, virgen, soltera, ensimismada, incapaz de amar o de dejarse amar, se enfrenta a su hermana Rebeca, con un amargo resentimiento que no la permite ser feliz, se desboca viviendo un toqueteo "incestuoso" con su sobrino José Arcadio. Es un personaje hermético, pero dueña de sí misma.

"Un jueves de enero, a las dos de la madrugada, nació Amaranta (...) Era liviana y acuosa como una lagartija, pero todas sus partes eran humanas"


José Arcadio y su hermano Aureliano son personajes que se enriquecen por oposición, mientras el primero es un gigantón, el coronel es un flacucho; esto también se evidencia en el carácter, mientras Arcadio es mujeriego, Aureliano es retraído. Estos determinarán la forma de ser de los Aurelianos y los Arcadios posteriores ya que, recordemos, las repeticiones de nombres y carácter son característicos de la obra y generan la idea de circularidad  y también nos ayudan a comprender el destino de los personajes, condenados a repetir una y otra vez los errores de sus antecesores. 

"José Arcadio, el mayor de los niños, había cumplido catorce años. Tenía la cabeza cuadrada, el pelo hirsuto y el carácter voluntarioso de su padre. Aunque llevaba el mismo impulso de crecimiento y fortaleza física, ya desde entonces era evidente que carecía de imaginación. (...) Aureliano, el primer ser humano que nació en Macondo, iba a cumplir seis años en marzo. Era silencioso y retraído"

Rebeca, Remedios, Mauricio Babilonia, Pietro Crespi, Pilar Ternera, Santa Sofía de la Piedad, Amaranta Úrsula, los diecisiete Aurelianos, entre otros personajes configuran esa galería inolvidable. 

El lenguaje es otro gran tema de la obra, en este caso la literatura es utilizada en ese tiempo cíclico para resistir al discurso imperante del tiempo histórico, el discurso oficial. La peste del insomnio, trajo la consecuencia más cruel, el olvido de la palabra, que lleva a la incomunicación y a la soledad, sin embargo: 

"Fue Aureliano quien concibió la fórmula que había de defenderlos durante varios meses de las evasiones de la memoria.(...) Cuando su padre le comunicó su alarma por haber olvidado hasta los hechos  más impresionantes de su niñez, Aureliano le explicó su método, y José Arcadio Buendía lo puso en práctica en toda la casa y más tarde lo impuso a todo el pueblo. Con un hisopo entintado marcó cada cosa con su nombre: mesa, silla, reloj, puerta, pared, cama, cacerola"

Es imposible abarcar en una entrada todo lo que dice esta novela, con una prosa elaborada, una amplia variedad de personajes, una trama enmarañada de pasiones amorosas, enfrentamientos bélicos, embrollos políticos y el agregado del realismo mágico hacen de esta obra una gratificante lectura y pone al lector en el lugar de creador de significados, el lector está leyendo un libro que describe hechos fantásticos y desafía la linealidad del tiempo y que lo trasciende. 

A pesar de las desgracias hay un humor y una prosa exuberante y cargada de esperanza, lo dice el autor cuando recibe el premio nobel, en su discurso alega que es posible construir un mundo mejor "Donde nadie pueda decidir por otros hasta la forma de morir, donde de veras sea cierto el amor y sea posible la felicidad, y donde las estirpes condenadas a cien años de soledad tengan por fin y para siempre una segunda oportunidad sobre la tierra"



Agradezco a @colibrijoo por la Lectura conjunta y a @lachicaderayas por su lectura repleta de descubrimientos y emociones.

¿Lo han leído? ¿piensan hacerlo algún día?

Los leo en los comentarios.


4 comentarios:

  1. ¡Hola Lau!
    Que placer verte por acá de nuevo.
    Intenté leer Cien años de soledad hace muchísimo tiempo, en una edición que le heredaron a mi padre pero creo que al intentar leerlo a los 12 años fue un error.
    Recuerdo que un día mi madre limpiando y viendo que yo no lo aprovechaba lo donó a la biblioteca de mi ciudad para que no se desperdiciara.
    Ahora no sé si le daría una chance todavía, pero no descarto volver a leerlo tras leer tu post, tenía una idea mala sobre el libro a causa de mis recuerdos de la adolescencia, pero sigo esperando que me den ganas de leerlo, además la edición que leíste vos está preciosa y creo que olvidarme de la idea de mi edición fea, grande en tapa dura azul me está dando ganas de pensar en comprarmela para leerla a futuro.
    Muchas gracias por compartir esta entrada que me invitó a proponerme a leer Cien años de soledad en algún momento de mi vida.

    ¡Un abrazo y un beso!

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  2. ¡Huolaaa!

    Pero que pedazo de entrada te has marcado, me ha encantado ^^
    Yo leí este libro hará ya unos cuantos años y me gustó muchísimo, aunque es cierto que llegado un punto te empiezas a hacer un lío con los nombres que flipas jajajaja
    Ay, esa frase inicial, que famosa y cuantos recuerdos trae :)
    De hecho, luego estudié a este profesor en el bachillerato y me encantó analizar la obra, ver el contexto, los temas que desarrollaba... y bueno, en general, estudiarla en un poquito más de profundidad.

    ¡muchos besos!

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  3. ¡Hola!
    Felicitaciones por la hermosa entrada que has hecho.
    Yo aún no he tenido la oportunidad de leer este clásico, pero no dudo que en algún momento lo haré, ya que mi madre a insistido varias veces en que tengo que leerlo.
    Felicitaciones otra vez.
    Besos :)

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  4. ¡Hola!

    Aunque estuve a punto de sumarme a la lectura conjunta (incluso me compré el libro), cuando lo empecé me pareció que no era mi momento para leerlo. Pero sin dudas tengo muchas ganas de darle una oportunidad pronto, más aún leyendo tu experiencia al leerlo.

    Saludos!

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