#AbrilConNATALIAMARDERO

Es un cliché pero no me molesta para nada empezar este texto preguntando ¿Quién coño me ha robado el mes de abril?

Abril fue como un huracán, removió lo mejor y lo peor de mí y entre la primera opción tuve una caricia al alma, volver a la narrativa de Natalia Mardero. 

Mi primer acercamiento fue con "Cordón Soho" y caminé detrás de los personajes, esos adolescentes convirtiéndose en jóvenes, mezclados con música, resacas y amores, en un escenario conocido, dejando registro de una etapa, de una vida, de un Montevideo del siglo XXI, con una prosa sencilla.

Y ese caminar parecía continuo en la obra de la autora, porque en "Guía para un universo" también me moví, esta vez viajé de acá para allá, en la ternura a veces ácida de esos otros territorios, así como el lugar que habitamos, tan lejano y cercano a la vez. 

Hasta que llegué a "Escrito en super 8" libro que releí para esta iniciativa (porque sigo sin tener "Posmonauta") y esa relectura solo confirmó la madurez de la prosa de Natalia Mardero y las ganas de leer hasta su lista del supermercado. 

"Escrito en super 8" es una colección de cuentos, alude además a un formato de "filmación" que utiliza una película de 8mm de ancho y que fue pensado, en sus inicios, para el uso doméstico. Esa es la relación que mantiene el título con el libro, es una colección, como breves películas de pasados, de la niñez y la juventud, de lo doméstico e íntimo.

Y así, de la mano esta vez de los personajes caminamos por las calles del barrio, asistimos a descubrimientos amorosos, a la experiencia de la muerte, en una casa, en un pueblo, con adultos, con mascotas, con personajes que se parecen a nosotros o a nuestros vecinos o familiares. Situaciones cotidianas que en algunas oportunidades se difuminan en esa cinta de 8mm. 

Uno de los aspectos que más me atraen de los cuentos es la ambigüedad o la elusión, ese silencio que propone el autor y que sugiere, que genera complicidad, porque el lector debe intentar develar, rearmar, descifrar. Creo que en la mayoría de estos cuentos existe ese silencio que permite al lector convertirse en cómplice o simplemente escucharlo y que el mismo quede latiendo en su cabeza, por varios días. 

No podría elegir un solo cuento, la idea tampoco es resumirles uno por uno, pero nombraré a tres que me volaron la cabeza (juro que busqué una expresión más formal, pero yo soy informal): "La quinta", "El piano y el timbó" y "Un pueblo en verano" 

El primero tiene un tono evocativo de la infancia, de mi infancia, de cuando corría por la calle de la mano de los amigos de mi hermano y me dejaban subirme a la chata y había temas "complejos" en el país, vecinos militares y otros que andaban "escondidos". 

Y cuando digo que la narrativa de Mardero es sencilla, bella y sugestiva es porque leí eso y la película corrió por mi cabeza y quise llamar a mi hermano y preguntarle por José Luis, su amigo que ya no está y a mi madre para que me diga si ella se acuerda qué le pasó al padre de Moira, si sigue escondido...

"El piano y el timbó" es memorable, la atmósfera que se crea en ese escenario casi asfixiante y a la vez cómplice. La protagonista debe "paliar la melancolía" y para eso tomará clases de piano y en ese contexto conoce a Víctor, las imágenes logradas en ese cuento: "También olía a piano. ¿Por qué el olor de los pianos es siempre tan prepotente?" son increíbles, pero además a los que nos atrae la escritura, que siempre andamos buscándole el para qué, su función, las reflexiones de Víctor te invitan a pensar y repensar: "-Escribir solo cuando estás sufriendo es deprimente. Uno también tiene que hablar cuando está bien -sentenció mientras llenaba el infusor de hierbas"

Con "Un pueblo en verano" no fue diferente, esa lente de 8mm me permitió ver a Doña Amalia jugar a ser joven, a que su pueblo y su vida le pertenezcan, a que el tiempo no se le resbale entre los dedos, la acompañé a cargar la jaula con el canario por ese pueblo infectado de "intrusos", a tener la vida entre las manos. 

Creo que es momento de detener esta publicación que ¡por suerte! no llegará a mucha gente porque recibiría demanda por exceso de azúcar, pero en este tiempo donde hay mucha gente reivindicando el rol de la lectura en voz alta y ese hermoso intercambio de leerle a otros, me tomé el atrevimiento de leer "Un pueblo en verano", lo comparto por acá avisando que no cuento con "aparatejos", es una grabación casera. 

Espero que puedan disfrutarlo y que vayan a leer a Natalia Mardero. 


"Un pueblo en verano" Natalia Mardero



3 comentarios:

  1. ¡Hola Lau!
    Tengo pendiente leer algo más de Mardero, me gustó muchísimo la elección de Cordón Soho para acompañarlas durante el mes de abril.
    Tengo super pendiente "Escrito en super 8", pero se quedará así hasta la próxima compra que realice (vaya uno a saber cuando me premio por ponerme cada vez más al día con mis libros pendientes en casa).
    Sinceramente fui esperando sorprenderme al descubrir a esta autora y olvidando los comentarios que vi en Goodreads, sinceramente valió la pena hacer oídos sordos a todo lo que leí. Porque la experiencia fue tremenda.
    Gracias a vos, y a Tambi también, por seguir motivando a todos a salir un poco de las autoras extranjeras o simplemente a atreverse a descubrir cosas nuevas.
    Tu entrada es simplemente maravillosa, ya veremos que tal me va leyendo "Escrito en super ocho"

    ¡Un abrazo y un beso!

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  2. Hola, bella. Voy a decirlo rapidito para no seguir poniendo triste a Tami: no me gusta esta autora, no conecto con ella. Está todo bien con ella como persona, eh, pero nada, no me llega. Igual, me parece genial que la hayan disfrutado tanto ♥
    Un besote!

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  3. Pues no he leído nada de esta autora, pero mira, puede ser un buen momento para empezar con ella.
    Un abrazo.

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